Domingo por la mañana. Érase un domingo como cualquier otro para el resto del mundo, pero para mi era un domingo muy especial, ya que por fin participaría en mi primera mesa informativa. Transcurrieron los primeros instantes en la oficina en un ir y venir de cajas, materiales y advertencias para cargar al coche. Sí, para que todos fuéramos buenos chicos y por sobre todos buenos greenpiceros.
Al llegar al Retiro, ya con los tirones de falta de cafeína y el monstruo de la tripa increpándome cada segundo, reunidos todos cogimos las cajas; nuestros ires y venires y nos dispusimos a instalarnos en el sitio asignado, no sin antes ser acosados por un artista callejero quien nos propuso amablemente movernos unos metros, ya que ese era su sitio de trabajo.
En fin, la carpa, la mesa, el mapa, el material y lo más lindo: ¡La Camiseta! Pero qué guapos nos veíamos todos de verde lima cuasi pistacho, pero con un precioso mensaje en la espalda que dice “Voluntariado” . Ya no existían los tirones de falta de cafeína ni el monstruo de la tripa ni los artistas callejeros, sólo las ganas de contactar con la gente, hablarles de nuestras motivaciones y anhelos para con nuestro planeta y existencia. Lo mejor, los niños, que libres de condicionamientos y en sintonía con la naturaleza, nos expresaban con su emotiva dulzura la VERDAD que todos llevamos dentro.
Blanca Carrasco, voluntaria de Greenpeace Madrid
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Muy bien, Blanca. Transmites un especial entusiasmo en tus palabras
Muchas gracias, objetivo cumplido entonces!! y a la esera de la segunada mesa no??
Un saludo.